"Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra" (blas de otero)

Poetas y poetisas, testigos del misterio inefable de la muerte y resurrección de Cristo.

Poesía para Semana Santa

Comentarios al evangelio, palabra diaria, imágenes, power point, actualidad, biblioteca y artículos. Secciones dedicadas a la Iglesia, María, la familia, vida religiosa, matrimonio y los jóvenes.

Ciudad Redonda

Te proponemos para esuchar algunos textos especialmente significativos de grandes teólogos, pensadores, maestros de espiritualidad y de vida... palabras sabias, palabras profundas, palabras nacidas de una honda experiencia de Dios y de su presencia en la vida.

Leidos para tí

   

Evangelio en audio del Viernes de la 21ª semana del Tiempo Ordinario (26 - agosto - 2016)

Mateo 25, 1-13 : ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!

http://www.radiopalabra.org/mp3/radiopalabra/tiempo_ordinario/21_6_TO.mp3
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En aquel tiempo, dijo Jesús: "El reino de los cielos podrá entonces compararse a diez muchachas que, en una boda, tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no toma­ron aceite de repuesto; en cambio, las previsoras llevaron frascos de acei­te además de las lámparas. Como el novio tardaba en llegar, les entró sueño a todas y se durmieron. Cerca de medianoche se oyó gritar: ’¡Ya viene el novio! ¡Salid a recibirle!’ Entonces todas las muchachas se levantaron y comenzaron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las pre­visoras: ’Dadnos un poco de vuestro aceite, porque nuestras lámparas van a apagarse.’ Pero las muchachas previsoras contestaron: ’No, porque en­tonces no alcanzará para nosotras ni para vosotras. Más vale que vayáis a donde lo venden y compréis para vosotras mismas.’ Pero mientras las cin­co muchachas iban a comprar el aceite, llegó el novio; y las que habían si­do previsoras entraron con él a la fiesta de la boda, y se cerró la puerta. Llegaron después las otras muchachas, diciendo: ’¡Señor, señor, ábrenos!’ Pero él les contestó: ’Os aseguro que no sé quiénes sois.’ Permaneced des­piertos -añadió Jesús-, porque no sabéis el día ni la hora."


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