"Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra" (blas de otero)

Poetas y poetisas, testigos del misterio inefable de la muerte y resurrección de Cristo.

Poesía para Semana Santa

Comentarios al evangelio, palabra diaria, imágenes, power point, actualidad, biblioteca y artículos. Secciones dedicadas a la Iglesia, María, la familia, vida religiosa, matrimonio y los jóvenes.

Ciudad Redonda

“La Cuaresma, un itinerario de renovación espiritual marcado por el significado simbólico que la Escritura da al número cuarenta, a saber: una paciente perseverancia, una larga prueba, un tiempo suficiente para ver la obra de Dios, un tiempo también para asumir nuestra propia responsabilidad”.

Peregrinos en Cuaresma

   

Evangelio de la festividad de La Dedicación de la Basílica de Letrán (09 - Noviembre)

Jn 2,13-22 : No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre

Como se acercaba la fiesta de la Pascua de los judíos, Jesús fue a Jerusalén; y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los que tenían puestos donde cambiar el dinero. Al ver aquello, Jesús hizo un látigo con unas cuerdas y los echó a todos del templo, junto con las ovejas y los bueyes. Arrojó al suelo las monedas de los cambistas y les volcó las mesas. A los vendedores de palomas les dijo: “¡Sacad eso de aquí! ¡No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre!” Sus discípulos recordaron entonces la Escritura que dice: “Me consumirá el celo por tu casa.” Los judíos le preguntaron: “¿Qué prueba nos das de que tienes autoridad para actuar así?” Jesús les contestó: “Destruid este templo y en tres días lo levantaré.” Le dijeron los judíos: “Cuarenta y seis años tardaron en construir este templo, ¿y tú vas a levantarlo en tres días?” Pero el templo al que Jesús se refería era su propio cuerpo. Por eso, cuando resucitó, sus discípulos se acordaron de lo que había dicho y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús.


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