"Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra" (blas de otero)

Poetas y poetisas, testigos del misterio inefable de la muerte y resurrección de Cristo.

Poesía para Semana Santa

Comentarios al evangelio, palabra diaria, imágenes, power point, actualidad, biblioteca y artículos. Secciones dedicadas a la Iglesia, María, la familia, vida religiosa, matrimonio y los jóvenes.

Ciudad Redonda

“La Cuaresma, un itinerario de renovación espiritual marcado por el significado simbólico que la Escritura da al número cuarenta, a saber: una paciente perseverancia, una larga prueba, un tiempo suficiente para ver la obra de Dios, un tiempo también para asumir nuestra propia responsabilidad”.

Peregrinos en Cuaresma

   

Evangelio en audio del Miércoles de la 33ª Semana del Tiempo Ordinario (16 - noviembre - 2016)

Lucas 19,11-28 : ¿por qué no llevaste mi dinero al banco para, a mi regreso, devolvérmelo junto con los intereses?

La gente escuchaba estas cosas que decía Jesús. Y él les contó una parábola, porque ya se encontraba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios estaba a punto de manifestarse. Les dijo: “Un hombre de la nobleza se fue lejos, a otro país, para ser hecho rey y regresar. Antes de partir llamó a diez de sus criados, entregó a cada uno una gran suma de dinero y les dijo: ‘Negociad con este dinero hasta que yo vuelva.’ Pero las gentes de su país le odiaban, y enviaron tras él una comisión con el encargo de decir: ‘No queremos que este hombre sea nuestro rey.’ Pero él fue hecho rey. A su vuelta, mandó llamar a aquellos criados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno. El primero se presentó y dijo: ‘Señor, tu dinero ha producido diez veces más.’ El rey le contestó: ‘Muy bien, eres un buen administrador. Y como has sido fiel en lo poco, te hago gobernador de diez ciudades.’ Se presentó otro y dijo: ‘Señor, tu dinero ha producido cinco veces más.’ También a éste le contestó: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades.’ Pero se presentó otro que dijo: ‘Señor, aquí está tu dinero. Lo guardé en un pañuelo, pues tuve miedo de ti, porque eres un hombre duro que recoges lo que no pusiste y cosechas donde no sembraste.’ Entonces le dijo el rey: ‘Tú eres un mal administrador, y por tus propias palabras te juzgo. Puesto que sabías que yo soy un hombre duro, que recojo lo que no puse y cosecho donde no sembré, ¿por qué no llevaste mi dinero al banco para, a mi regreso, devolvérmelo junto con los intereses?’ Y ordenó a los que estaban allí: ‘Quitadle el dinero y dádselo al que ganó diez veces más.’ Ellos le dijeron: ‘Señor, ¡pero si este ya tiene diez veces más!’ El rey contestó: ‘Os digo que al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará. Y en cuanto a mis enemigos, a esos que no querían tenerme por rey, traedlos acá y matadlos en mi presencia.’” Dicho esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén.


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