"Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra" (blas de otero)

Poetas y poetisas, testigos del misterio inefable de la muerte y resurrección de Cristo.

Poesía para Semana Santa

Comentarios al evangelio, palabra diaria, imágenes, power point, actualidad, biblioteca y artículos. Secciones dedicadas a la Iglesia, María, la familia, vida religiosa, matrimonio y los jóvenes.

Ciudad Redonda

Te proponemos para esuchar algunos textos especialmente significativos de grandes teólogos, pensadores, maestros de espiritualidad y de vida... palabras sabias, palabras profundas, palabras nacidas de una honda experiencia de Dios y de su presencia en la vida.

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Evangelio en audio del Lunes, 8ª Semana del Tiempo Ordinario (23 - mayo- 2016)

Mc 10,17-27 : Ve, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres.

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Cuando Jesús iba a seguir su viaje, llegó un hombre corriendo, se puso de rodillas delante de él y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?” Jesús le contestó: “¿Por qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios. Ya sabes los mandamientos: ‘No mates, no cometas adulterio, no robes, no mientas en perjuicio de nadie ni engañes, y honra a tu padre y a tu madre.’” El hombre le dijo: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde joven.” Jesús le miró con afecto y le contestó: “Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego, ven y sígueme.” El hombre se afligió al oír esto; se fue triste, porque era muy rico. Jesús entonces miró alrededor y dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!” Estas palabras dejaron asombrados a los discípulos, pero Jesús volvió a decirles: “Hijos, “qué difícil es entrar en el reino de Dios! Le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios.” Al oírlo, se asombraron aún más, y se preguntaban unos a otros: “¿Y quién podrá salvarse?” Jesús los miró y les contestó: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él no hay nada imposible.”


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